otro año?
Si, otro año la la Uefa nos da una alegría de esas incomparables.
Si, incomparable, porque la épica hace que las victorias no sean simples partidos ganados, sino que elevan su categoria a gestas, inolvidables e incomparables.
San Andrés Palop (cuando lo subiremos a los altares) ya no es solo santo en lo suyo, sino en lo de los demas jugadores.
Que no meten los delanteros el pase a la siguiente ronda, pues lo hace él.
Dios mío, no se puede ser mas grande Palop.
Y después, lo de después es ya otra historia.
El Sevilla no había conseguido ganarle al Shakhtar Donetsk, un equipo que no desmostró nada en el partido, y en la prorroga, dominó con solvencia y Chevantón (se lo merecía) marcó el definitivo 2-3, que nos dá el pase a cuartos de final.
¿Será posible que lleguemos, otra vez, a la final? No me lo creo.